Consejas


CONSEJAS


No sea como la noche que se esconde
detrás de los espejos de los días,
ni digas que en la luna no confías
tan solo porque nunca te responde.

No vayas, no te pares sino donde
encuentres la razón de tus porfías
o nunca más serás como solías:
de poco servirá que el mar te ronde.

Descubre, nunca inventes, los reflejos:
no ganas a la muerte, que es más terca,
no pienses que es, quizás, tu conocida.

No seas como la estrella que de lejos
deslumbra con destellos y de cerca
destruye con su fuego toda vida.






 El Tripulante de la Sombra